Nuestra espiritualidad.

Cristo el centro de nuestra vida consagrada.

Nuestra espiritualidad encuentra su fuente y plenitud en Cristo, centro de nuestra vida, de nuestra misión y de toda nuestra acción evangelizadora. En Él descubrimos el rostro del amor providente de Dios y la inspiración para servir con fidelidad, entrega y esperanza a quienes más lo necesitan.

Caminamos bajo la amorosa protección de la Santísima Virgen María, modelo perfecto de fe, humildad y disponibilidad a la voluntad divina. Su presencia maternal ilumina nuestro peregrinar y nos impulsa a vivir el Evangelio con confianza, sencillez y espíritu de servicio.

Asimismo, bebemos del rico legado espiritual de Santo Domingo de Guzmán, cuya pasión por la verdad, la predicación y la contemplación inspira nuestra identidad carismática. Siguiendo su ejemplo, cultivamos una profunda vida de oración, el estudio constante de la Palabra de Dios y el compromiso de anunciar el Evangelio con alegría y misericordia.

De esta manera, nuestra Congregación vive una espiritualidad cristocéntrica y mariana, enriquecida por el carisma dominicano, que nos impulsa a ser signos de la Providencia de Dios en el mundo.

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá patrona de la Congregación.

María Madre de la Iglesia, por su disponibilidad sin reserva, es para nosotras modelo de fidelidad y don. En el Rosario, contemplamos, como ella, los misterios de la vida de Cristo que nos llama sin cesar a la conversión (const.15).

Ella abrazo también la vida pobre y virginal que escogió para su hijo nuestro señor Jesucristo. Cons.39 2°parte.

Como hija buena y cariñosa debe sentirla siempre muy cerca, para contemplar su rostro, oír sus reproches, llevar a la práctica sus consejos y honrarla diariamente de un modelo especial con las flores del alma. Circa. 19.

 

Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.

María Madre de la Iglesia, por su disponibilidad sin reserva, es para nosotras modelo de fidelidad y don. En el Rosario, contemplamos, como ella, los misterios de la vida de Cristo que nos llama sin cesar a la conversión (const.15).

Ella abrazo también la vida pobre y virginal que escogió para su hijo nuestro señor Jesucristo. Cons.39 2°parte.

Como hija buena y cariñosa debe sentirla siempre muy cerca, para contemplar su rostro, oír sus reproches, llevar a la práctica sus consejos y honrarla diariamente de un modelo especial con las flores del alma. Cir. 19.

La Congregación está bajo el amparo de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá

La Santísima Virgen María es para congregación un modelo de vida consagrada, en quien las virtudes adquieren un sentido profundamente evangélico. Su humildad la dispone a acoger la gracia, su fe la sostiene en la incertidumbre, su obediencia la abre plenamente a la voluntad de Dios y su caridad la impulsa a servir con prontitud y entrega. En María descubrimos que la verdadera consagración no se fundamenta en obras extraordinarias, sino en la fidelidad cotidiana, silenciosa y confiada. Contemplarla nos invita a renovar nuestro sí cada día, viviendo con un corazón disponible, sencillo y totalmente orientado a Dios y al servicio de los hermanos.

SANTO DOMINGO DE GUZMÁN.

SANTO DOMINGO DE GUZMÁN
Scroll al inicio