Nuestra fundadora.

Madre María Josefina Garcés Baena

Nace el 5 de abril de 1907, en el municipio de la Estrella (Antioquia, Colombia); en el seno de una familia de reconocidas virtudes cristianas; su madre fue Rosana Baena Escobar, su padre Joaquín Garcés Mejía, quien se sobresalió por su esmerada diligencia por atender a su familia.

La madre María Josefina paso su infancia en un hogar donde le brindaron seguridad confianza, y sobre todo se sintió amada; la familia Garcés Baena consolidó en ella grandes virtudes como el respeto, el amor la felicidad y la autorrealización.

Intensificó las relaciones con su entorno por medio de experiencias, la unión entre hermanos fortaleció el vínculo entre los padres y a si comprendió que el vínculo de la sangre debe dar paso a otros vínculos más espirituales. En este sentido su infancia estuvo marcada por las tradiciones y costumbres de inicios del siglo XX, la familia y la Iglesia fueron las manos formadoras más seguras para los que crecieron en esta época.

Fue bautizada el dia 6 de abril, de 1907, en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, a la edad de 3 años, como era la costumbre en aquel tiempo recibió el sacramentos de la confirmación, el 13 de febrero del 1911 de manos de Monseñor Manuel José Caicedo en la misma Parroquia del municipio de la Estrella.

Realizó sus estudios primarios en la escuela pública, donde se destacó por su responsabilidad y evidente formación en la moral y las buenas costumbres los cuales habían sido vividos en el seno de su familia.

Para sus estudios secundarios la realiza en el colegio de la Presentación, de la Estrella. Esta congregación fue muy significativa para la madre Josefina ya fue donde se visibilizaran   sus deseos de consagrarse al Señor.

La Congregación de las hermanas de la Presentación de la Santísima Virgen, llego a Colombia en 1873 realizando sus actividades apostólicas en hospitales, colegios y en misiones; al municipio de la Estrella llego en 1917 al colegio de la presentación como se denomina actualmente. Las hermanas de esta congregación contribuyeron notablemente, a fundamentar la vocación de María Adela Garcés Baena, año tras año su vida fue enriqueciéndose con las enseñanzas recibidas de quienes en un futuro ella las remplazaría como maestra en la Congregación.

PASO DE LA MADRE JOSEFINA A LA CASA DEL PADRE

El 24 de enero de 2001 quedó grabado en la memoria y en el corazón de la Congregación como un día de profundo significado espiritual. En esa fecha, la Madre María Josefina culminó su peregrinar terreno para encontrarse definitivamente con el Señor, a quien amó, sirvió y anunció con fidelidad durante toda su vida. Su partida no representó el final de su obra, sino el comienzo de una presencia más viva en el corazón de sus hijas espirituales y de todos aquellos que continúan su legado de fe, caridad y entrega generosa.

La vida de la Madre María Josefina estuvo marcada por una profunda confianza en la Providencia de Dios, un amor incondicional por los más necesitados y un incansable compromiso con la evangelización y la formación cristiana. Su testimonio sigue iluminando el camino de la Congregación, inspirando a cada religiosa a vivir con autenticidad el carisma recibido y a responder con generosidad a las necesidades de la Iglesia y del mundo.

LOS RESTOS MORTALES DE LA MADRE JOSEFINA REPOSAN EN LA CASA MADRE DE LA CONGREGACIÓN.
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